La rebelión de Huánuco de 1812 es el segundo gran levantamiento de habitantes del Virreinato del Perú en el largo proceso de la lucha por su independencia. La rebelión de Huánuco es singular y al mismo tiempo representativa, ya que es consecuente de la alianza y el compromiso conjunto que realizan sectores criollos, mestizos e indígenas en su próposito común de alcanzar la libertad.


